Líbano e Israel buscan acuerdo histórico: el fin de 8 décadas de guerra
El presidente Joseph Aoun anuncia una «fase de transición» tras el alto al fuego; busca consolidar la soberanía y desarmar definitivamente a Hezbolá.
En un mensaje que marca un antes y un después en la geopolítica del Medio Oriente, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, anunció que su gobierno trabaja formalmente en un “acuerdo permanente” con Israel. Tras la entrada en vigor de la tregua el pasado viernes, el mandatario aseguró que la nación entra en una etapa de transición para cerrar un conflicto que se ha extendido desde 1948.
El fin de una era de peones y guerras ajenas
Desde el palacio presidencial, Aoun fue enfático al señalar que el diálogo directo con Israel no debe interpretarse como debilidad. El objetivo es blindar la soberanía nacional y evitar que el país sea utilizado nuevamente como campo de batalla para intereses extranjeros.
“Hoy negociamos por nosotros mismos… ya no somos un peón en el juego de nadie, ni el escenario de las guerras de nadie, y no lo volveremos a ser nunca más”, sentenció el presidente libanés.
Este cambio de rumbo ocurre tras un mes y medio de intensos enfrentamientos que dejaron un saldo devastador en suelo libanés: 2,300 muertos y más de un millón de desplazados. El conflicto escaló el pasado 2 de marzo, cuando el grupo Hezbolá atacó Israel en represalia por la muerte del guía supremo iraní, Alí Jamenei, durante bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La ruta hacia la paz: Trump, Arabia Saudita y el desarme
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien fue pieza clave en la mediación junto a Arabia Saudita, anunció que espera recibir a Aoun y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca en los próximos días para consolidar los términos del acuerdo.
Para lograr una estabilidad duradera, el gobierno de Beirut, encabezado por Aoun y el primer ministro Nawaf Salam, mantiene firmes sus compromisos de seguridad:
- Desarme de Hezbolá: Se busca dar cumplimiento al acuerdo de noviembre de 2024 para desmilitarizar al movimiento chiíta.
- Control territorial: El gobierno ha prohibido formalmente las actividades militares del grupo, el único que mantenía armamento tras la guerra civil (1975-1990).
- Integridad nacional: El mandatario prometió no ceder «ni un ápice» del territorio libanés en las negociaciones de límites fronterizos.
Esta nueva fase busca no solo el cese de los bombardeos que iniciaron a las 21:00 GMT del jueves pasado, sino la normalización de una frontera que ha sido sinónimo de tensión por casi 80 años.