‘One battle after another’ arrasa en los Bafta 2026 y deja sin premios a ‘Marty supreme’
La 79 edición de los premios BAFTA consagró a la película One Battle After Another como la gran triunfadora de la noche. La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson se alzó con seis máscaras doradas, incluidas las de mejor película, mejor dirección, mejor guión adaptado, mejor fotografía, mejor edición y mejor actor de reparto, consolidándose como la producción más destacada del cine británico en 2026.
La gala se celebró en el Royal Festival Hall de Londres, a orillas del río Támesis, en una ceremonia que volvió a reunir a figuras clave de la industria cinematográfica internacional. El filme vencedor logró imponerse a su principal competidor, Sinners, que partía como uno de los favoritos pero terminó obteniendo tres galardones: mejor guion original, mejor banda sonora y mejor actriz de reparto para Wunmi Mosaku.
También consiguió tres premios la nueva versión de Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, que destacó en categorías técnicas como diseño de vestuario, diseño de producción y maquillaje y peluquería, reafirmando la reconocida apuesta estética del cineasta mexicano.
La gran derrotada de la noche fue Marty Supreme, de Joshua Safdie, que no consiguió ningún galardón pese a acumular once nominaciones. Tampoco tuvo éxito el actor Benicio del Toro, quien aspiraba a llevarse el premio a mejor actor de reparto, pero vio cómo el reconocimiento recaía en Sean Penn por su participación en “One Battle After Another”, frustrando la posibilidad de que el intérprete puertorriqueño sumara una segunda máscara dorada a su trayectoria, 25 años después de haber ganado por Traffic.
En las categorías interpretativas principales, el BAFTA a mejor actriz fue para Jessie Buckley, mientras que Robert Aramayo se llevó el premio a mejor actor y también fue reconocido como estrella revelación, confirmando su ascenso en la industria.
En el apartado de mejor película británica, el reconocimiento fue para Hammet. Por su parte, el premio a mejor película de habla no inglesa fue para Sentimental Value, que superó a producciones iberoamericanas como Sirat, del director Óliver Laxe, y O Agente Secreto, que se fueron con las manos vacías.
Otros galardones destacados incluyeron mejor documental para Mr. Nobody Against Putin; mejor sonido para F1; mejor película animada para Zootopia 2; mejor casting para I Swear; mejor debut británico para My Father’s Shadow; mejor cortometraje británico animado para Two Black Boys in Paradise; mejor cortometraje británico para This Is Endometriosis; mejor película infantil y familiar para Boong; y mejores efectos especiales para Avatar: Fire and Ash.
El premio a la Contribución Británica Destacada al Cine fue otorgado a Clare Binns, mientras que el BAFTA honorífico recayó en Dona Langley, directora ejecutiva de Universal Pictures, reconocimiento que fue entregado por el príncipe William, Prince of Wales, presidente honorífico de la Academia Británica de Cine y Televisión.
La ceremonia contó con el debut del actor escocés Alan Cumming como maestro de ceremonias, en una gala que mantuvo un tono de humor moderado ante la presencia de los príncipes de Gales, Catherine, Princess of Wales y el heredero al trono británico. Su aparición conjunta acaparó la atención mediática en un contexto delicado para la monarquía, tras la reciente polémica que involucró al príncipe Andrés.
Entre los momentos más entrañables destacó la participación del personaje animado Paddington Bear, quien entregó una máscara “manchada” de mermelada. También subieron al escenario figuras como Glenn Close, Monica Bellucci y Bryan Cranston.
La nota musical estuvo a cargo del grupo ficticio Huntr/x, surgido de la película animada KPop Demon Hunters, que interpretó su éxito “Golden”. Asimismo, la británica Jessie Ware emocionó al público con una versión de “The Way We Were” durante el segmento In Memoriam.
Con una clara vencedora y varias sorpresas en el palmarés, los BAFTA 2026 consolidaron una temporada cinematográfica marcada por grandes apuestas autorales y un fuerte peso de las producciones internacionales en el panorama británico.